
UN HOMBRE FRONTERIZO
“Esteban González Pons se declara un extremista de centro. Su discurso se mueve entre el chascarrillo y una intelectualidad suicida. Es el sonriente portavoz del Partido Popular.
Por Juan José Millás
Se llama Esteban González Pons, es el portavoz del PP, y su trabajo consiste en reír como el de otros en llevar la contabilidad. En las entrevistas busca el chiste con la desesperación con que el boxeador viejo busca las cuerdas. Esta fotografía “profiden”, como todas las suyas, ilustraba una entrevista terrorífica, aparecida en EL PAÏS, en la que se declaraba un extremista de centro ( je, je, que gracia) al modo en que Aznar se declaraba un fanático de la normalidad. Fanática de la normalidad fue la inquisición. Fanáticos de la normalidad fueron Hitler y Franco y Pinochet y Videla. Fanáticos de la normalidad son Ratzinger y Bush. La normalidad está llena de fanáticos, por eso cuando detienen a un psicópata resulta que era un tío normal. Lógico.
Se ahorcó él solo, sin necesidad que le echara una mano el entrevistador, al asegurar, entre otras tonterías, que al PP le pasa lo mismo que al Partido demócrata norteamericano, cuyo mensaje llega muy bien a los intelectuales, pero sin conmover al pueblo. No citó a un solo intelectual, quizá en la convicción de que decir intelectual del PP constituye una aberración desde el punto de vista del sentido. Esteban Pons procede de Alianza Popular, un partido que temía a Adolfo Suarez y que estuvo en contra del aborto, del divorcio y de la Constitución. No pasa nada. Como él mismo dijo al final de la entrevista, “yo siempre he actuado conforme al momento”. Se encuentra en la frontera entre el reality show y la política basura. Cayó desde este lado, pero abría hecho más carrera en Gran Hermano.”
Nota: He encontrado este artículo en el semanal de El País del Domingo, y como coincido con el análisis que hace el autor sobre el personaje he decidido publicarloen mi blog.
“Esteban González Pons se declara un extremista de centro. Su discurso se mueve entre el chascarrillo y una intelectualidad suicida. Es el sonriente portavoz del Partido Popular.
Por Juan José Millás
Se llama Esteban González Pons, es el portavoz del PP, y su trabajo consiste en reír como el de otros en llevar la contabilidad. En las entrevistas busca el chiste con la desesperación con que el boxeador viejo busca las cuerdas. Esta fotografía “profiden”, como todas las suyas, ilustraba una entrevista terrorífica, aparecida en EL PAÏS, en la que se declaraba un extremista de centro ( je, je, que gracia) al modo en que Aznar se declaraba un fanático de la normalidad. Fanática de la normalidad fue la inquisición. Fanáticos de la normalidad fueron Hitler y Franco y Pinochet y Videla. Fanáticos de la normalidad son Ratzinger y Bush. La normalidad está llena de fanáticos, por eso cuando detienen a un psicópata resulta que era un tío normal. Lógico.
Se ahorcó él solo, sin necesidad que le echara una mano el entrevistador, al asegurar, entre otras tonterías, que al PP le pasa lo mismo que al Partido demócrata norteamericano, cuyo mensaje llega muy bien a los intelectuales, pero sin conmover al pueblo. No citó a un solo intelectual, quizá en la convicción de que decir intelectual del PP constituye una aberración desde el punto de vista del sentido. Esteban Pons procede de Alianza Popular, un partido que temía a Adolfo Suarez y que estuvo en contra del aborto, del divorcio y de la Constitución. No pasa nada. Como él mismo dijo al final de la entrevista, “yo siempre he actuado conforme al momento”. Se encuentra en la frontera entre el reality show y la política basura. Cayó desde este lado, pero abría hecho más carrera en Gran Hermano.”
Nota: He encontrado este artículo en el semanal de El País del Domingo, y como coincido con el análisis que hace el autor sobre el personaje he decidido publicarloen mi blog.