
Acabo de ver en televisión al ínclito Ricardo Costa - en Canal 9, como os podréis imaginar-. Iba sin corbata, informal, como disfrazado de fin de semana. ¿Intentaría disimular su “alter-ego” y sus manías por los trajes hechos a medida?. Hablaba de economía – ya sabéis que este chico sabe de todo- afirmaba con ese acento tan característico y tan propio, que Zapatero no está haciendo nada por la economía valenciana. No es que este portento de la comunicación sea el prototipo de dirigente del PP. Es más, me consta que sus formas y sus manías son, aunque con miedo, seriamente criticadas dentro de su propio partido. Creo que tanto a mí, como a la mayoría de los valencianos, nos genera una ligera alergia primaveral, cuando aparece en los medios de comunicación “jurando por Snoopy” que los socialistas son los culpables de todos los males terrenales.
Ahora se dedica a encender ventiladores y a pedir comisiones de investigación allá donde gobierne cualquier socialista. Su única intención es la de disimular su delicada situación jurídica y social por la que atraviesa tanto él, como su amigo el President. Es una táctica bastante vulgar y peligrosa. Y sólo consiguen demostrar públicamente la necesidad que tienen de esconder sus vergüenzas y de generalizar un ambiente político enrarecido. Pretenden poner en práctica eso de “todos los políticos son iguales” para así intentar una menor erosión de su credibilidad social.
Con tantas mentiras van acabar como el PP en el 2004. Y es que aunque se disfracen siguen mintiendo.
Ahora se dedica a encender ventiladores y a pedir comisiones de investigación allá donde gobierne cualquier socialista. Su única intención es la de disimular su delicada situación jurídica y social por la que atraviesa tanto él, como su amigo el President. Es una táctica bastante vulgar y peligrosa. Y sólo consiguen demostrar públicamente la necesidad que tienen de esconder sus vergüenzas y de generalizar un ambiente político enrarecido. Pretenden poner en práctica eso de “todos los políticos son iguales” para así intentar una menor erosión de su credibilidad social.
Con tantas mentiras van acabar como el PP en el 2004. Y es que aunque se disfracen siguen mintiendo.